AMD y INTEL preparan las batallas legales de 2018 por las vulnerabilidades Meltdown y Spectre

 

Como ya muchos imaginábamos, las vulnerabilidades que afectan a los procesadores de INTEL y AMD iban a desembocar en un Tsunami de batallas legales en EEUU en busca de indemnizaciones millonarias o acuerdos para llenarse los bolsillos. Por ahora, AMD acumula ya dos casos abiertos en su contra, mientras que INTEL acumula cuatro casos abiertos. Estos han sido recopilados por Wccftech en la siguiente lista:

 

La posición de Intel por ahora es la de guardar silencio, ya que obviamente son quienes tienen un mayor mercado de productos que no solo se enfrentan a las vulnerabilidades en los tres niveles, si no que además la caída de rendimiento provocada por los parches es en si misma una razón para que millones de clientes pidan una indemnización por haber cambiado el rendimiento de los productos que ya se han vendido.

AMD por su parte, ha respondido duramente a las acusaciones declarando que lucharán en los juzgados contra lo que ellos creen que se trata de acusaciones sin fundamento ninguno. Repasando un poco la estrategia de AMD en este conflicto, sabemos que sus procesadores son inmunes a la variante 3 puesto que su arquitectura no utiliza los elementos necesarios, mientras que la variante 2 presenta un riesgo muy bajo o “casi cero” según la compañía y solo son vulnerables a la variante 1, que se puede solucionar mediante un parche en los sistemas operativos. Por ahora AMD se encuentra trabajando estrechamente con Microsoft para parchear los diferentes Windows lo más rápido posible.

Contra AMD han utilizado sus propias palabras. Ya que al admitir que el riesgo era cercano a 0 en cuanto a la variante 2 y más tarde lanzar una oleada de actualizaciones con los principales fabricantes para sus productos, los abogados de la acusación hablan de que AMD realmente habría mentido y que el riesgo estaba, por lo que requería una rápida actuación para tapar esa posibilidad.

Las propias palabras de AMD han dejado a la compañía en una posición difícil, ya que dependerá de los jueces analizar e interpretar las actuaciones de la compañía ante estos problemas tan graves. Sea como sea, 2018 ,y seguramente 2019 y 2020, van a ser los años de los juicios, ya que no descarto que muchos países se suban al carro de tomar medidas legales o asociaciones de consumidores intenten sacar tajada de esta polémica.