Análisis – Intel Core i5 8600K

Hoy os traemos en OCKD el análisis del procesador que hemos podido probar con la placa MSI Z370 Gaming Pro Carbon AC, se trata del Intel Core i5 8600K que representa la gama media de procesadores con multiplicador desbloqueado de la octava generación de procesadores Intel Core.

La principal novedad de la octava generación es un aumento de núcleos en toda la línea de procesadores, ya que con la nueva arquitectura Coffee Lake se han introducido procesadores i7 e i5 de seis núcleos, mientras que los procesadores i3 han quedado con cuatro núcleos. En el caso que nos ocupa del nuevo i5 8600K, este dispone de seis núcleos sin tecnología HyperThreading, por lo que contaremos con seis hilos de procesamiento, dos más que en la generación anterior.

El nuevo Intel Core i5 8600K dispone de unas frecuencias base de 3.6Ghz y unas frecuencias turbo 2.0 de hasta 4.3Ghz, todo ello con un TDP de 95W y acompañado de 9MB de cache L3, el procesador sigue estando fabricado bajo la litografía de 14nm propia de Intel, tal cual estaban fabricados las dos anteriores generaciones.

El nuevo procesador conserva el mismo socket Intel 1151, pero por desgracia no es compatible con las placas base serie 100 o serie 200, por lo que tendremos que equiparlo junto a una placa base chipset Z370, que ahora mismo es la única solución disponible, ya que no se han lanzado chipsets de gama media o baja de la serie 300.

En cuanto a soporte de memoria, Intel ha mejorado el soporte nativo de doble canal de DDR4 hasta los 2666 Mhz (2400 Mhz en Kaby Lake), aunque como siempre en la plataforma de Intel no será ningún problema encontrar memoria DDR4 con perfiles XMP muy altos para superar este limite.

Finalmente, el Intel Core i5 8600K equipa los gráficos integrados Intel Graphics 405, que conservan el mismo numero de Execution Units (24) que su predecesora Intel Graphics 630 (24) y apenas se ha aumentado el rendimiento.