Bill Gates se muestra contrario a las cryptomonedas, cree que las compañías deberían ser más transparentes con el estado refiriéndose al caso Apple

 

Bill Gates ha estado comentado con la web Axios sobre el caso del FBI contra Apple sobre la encriptación de los teléfonos móviles de la compañía. En concreto, Gates piensa que las compañías no deberían poner dificultades al estado a la hora de comprobar datos en caso de algún problema de seguridad o legal, y cree que las compañias no están lo suficientemente preocupadas acerca de las regulaciones del gobierno de Estados Unidos.

 

“Las empresas deben tener cuidado de que no estén … abogando por cosas que impidan que el gobierno pueda, bajo una revisión adecuada, realizar el tipo de funciones con las que hemos llegado a contar”.

 

Básicamente Gates se refiere a la habilidad del gobierno de poder desbloquear los teléfonos móviles de la compañía de la manzana mordida si fuera necesario, muy probablemente sugiriendo una especie de “Back-door” gubernamental para facilitar la entrada a los investigadores.

El dato curioso de la entrevista es cuando entran en juego las propias cryptomonedas, de las cuales opina lo siguiente:

 

“El entusiasmo por hacer que las transacciones financieras sean anónimas e invisibles, y su punto de vista de que incluso una comunicación entre asesinos en masa nunca debería estar disponible para el gobierno, son algunos de los ejemplos cuando Silicon Valley cree que su visión es más importante que la del gobierno pueda ver, o que el gobierno pueda funcionar en algunas áreas clave”

 

Aunque entiendo perfectamente los miedos de Gates, por otro lado también entiendo el punto de vista ciudadano de escapar del control de las grandes entidades bancarias y capitales. Ya que en muchas ocasiones es el propio gobierno quien oculta los grandes fraudes a escala internacional y no exige responsabilidades ningunas. Lo que si queda claro es que el propio Gates, es contrario al mercado de las cryptomonedas, algo esperable de alguien que ha hecho fortuna en el mercado tradicional, el cual ya ve la amenaza que supone la cryptomoneda.