Francia se prepara para prohibir la venta de coches gasolina y diésel en 2040

 

El ministro de ecología frances Nicolas Hulot, ha desvelado los planes de nuestro país vecino para prohibir la venta de coches con motores de combustión a partir de 2040 como parte de su plan para llegar a los objetivos medioambientales marcados por su nuevo presidente Emmanuel Macron.

Francia así comienza sus planes colaborando con las dos principales marcas de su industria del automóvil (Renault y Citroen) para dibujar un futuro real de coches eléctricos en Francia en las próximas décadas, ambos fabricantes ya disponen de varios modelos eléctricos y este tipo de fechas limites harán que muchos se planteen durante la próxima década a dar el salto a este nuevo tipo de vehículos, ya que uno de los grandes problemas de los vehículos eléctricos es producirlos en masa para que sean más rentables, piezas como las baterías necesitan una gran inversión económica para seguir avanzando y modernizarse.

Obviamente el país vecino también tendrá que hacer frente al problema del aumento del consumo eléctrico durante las dos próximas décadas, ya que eliminar todo el parque de coches gasolina y diésel significa cada vez más vehículos que tendrán que cargarse desde la red eléctrica nacional a excepción de aquellos que puedan hacerlo desde estaciones solares de recarga o instalaciones solares en sus propios domicilios.

No obstante, las criticas no han tardado mucho en llegar ya que Tony Seba, un economista de la Universidad de Stanford hablaba de que:

 

“Prohibir la venta de vehículos de gasolina y diésel en 2040 es como prohibir las ventas de caballos para el transporte por carretera en 2040: no habrán ventas que prohibir”

 

Unas declaraciones que indican que el mercado del automovil va a cambiar completamente al modelo eléctrico en las próximas dos décadas y parece ser que los datos respaldan las teorías de Tony Seba, ya que según indican algunos estudios las ventas de coches diésel solo han hecho que caer desde el escándalo de falseo de emisiones de Volkswagen en 2015, a lo que hay que añadir que muchas grandes ciudades ya se plantean vetar la entrada de vehículos diésel, debido a que contaminan mucho más que los vehículos a gasolina.