Intel recupera fuerza de ventas gracias a Coffee Lake en los dos últimos meses

 

En los últimos meses de 2017, AMD había tomado el control del mercado de las CPU llegando a superar a Intel de forma bastante notable gracias a sus procesadores Ryzen y a una estrategia de precios bastante agresiva. Intel por su parte llegaba a finales de año con Coffee Lake, una nueva arquitectura que además de introducir mejor rendimiento por núcleo, añadía a los procesadores mainstream modelos de seis núcleos dando un vuelco a toda su línea de producto de sobremesa.

Por supuesto, los nuevos procesadores i3, i5 y i7 han despertado el interés de muchos jugadores y semi-profesionales, que ven ahora en la plataforma de Intel una experiencia mucho más completa gracias a los núcleos añadidos. Aunque por otro lado fue muy criticada la decisión de Intel de no hacer compatibles estos nuevos procesadores con el resto de placas socket 1551.

Mindfactory.de, uno de los principales distribuidores en Alemania, ha publicado hoy los datos de ventas de los diferentes procesadores de AMD e Intel, mostrando como Intel, gracias a Coffee Lake, ha recuperado mercado frente a AMD:

 

 

 

Como podemos ver en la gráfica, no solo las ventas de CPU han aumentado durante los meses de diciembre y enero, si no que además Intel ha tomado la delantera gracias a los Core i7 8700K y Core i5 8600K que representan la gran mayoria de ventas, seguidos de los Core i5 8400 y Core i3 8100 que también representan una buena cantidad de las ventas, y un Core i7 7700K que se niega a abandonar su buen ritmo de ventas.

AMD por su parte sigue vendiendo muy bien su Ryzen 5 1600X y 1600, como principales motores de sus ventas, mientras que los procesadores de ocho núcleos tope de gama no consiguen los resultados que si consigue Intel con su Core i7 8700K. No por ello estos son malos resultados para AMD, que por cierto ya se encuentra cerca de lanzar su serie 2000 de procesadores basados en Ryzen y fabricados a 12nm. Pero si representa que AMD necesita seguir siendo agresiva y mejorar su producto para mantener estos buenos resultados.

Las razones para este cambio desde mi punto de vista son evidentes, siendo realistas los procesadores Intel Coffee Lake son mejores para gaming, mientras que Ryzen sigue representando una opción económica con muchos núcleos que todavía no acaba de cuajar debido a que no todos los juegos aprovechan ese potencial. Por lo que se entiende porque es tan popular la serie 5 de Ryzen en su procesador de seis núcleos, mientras que Intel sigue vendiendo sus Core i7 y Core i5 con el mismo conteo para jugadores.