Investigadores descubren que con papel de aluminio y paredes impresas en 3D se puede ampliar el alcance de las redes WIFI

 

No es la primera vez que vemos como los más avispados de Internet producen sus propias antenas direccionales WiFi intentando de esta manera ampliar el alcance de las redes inalámbricas sobretodo entre grandes distancias o espacios grandes como pueden ser casas de campo y similares. Para estos sistemas, normalmente se usaban antenas preparadas con papel de aluminio o las famosas latas de patatas Pringles como base.

Un estudio llevado a cabo por la universidad de Darthmouth ha demostrado que usando el económico papel de aluminio y estructuras impresas en 3D pueden extenderse las redes WiFi además de en consecuencia aumentar las velocidades de transferencia entre las zonas más alejadas.

El estudio cuenta con la ayuda de el software WiPrint, el cual ha sido creado expresamente para este estudio y que permite crear formas especialmente diseñadas para la tarea de expansión de la red WiFi o tipo de router que tengamos instalado. Como veréis en el vídeo, crean una antena personalizada para un router concreto y una forma de habitaciones concreta con una impresora 3D, para más tarde forrar esta de papel de aluminio común en cualquier domicilio, obteniendo mejores resultados que los proporcionados por el router, incluso llegando a proclamar que obtienen con su antena de 35 dólares resultados superiores a otros sistemas mucho más caros.