Microsoft planea aumentar su inversión en juegos first party

 

Si una estrategia tiene éxito para Sony y Nintendo en sus respectivas consolas, son los juegos first party, si bien Sony tiene gran cantidad de títulos que representan en muchos casos mucho de los mejores exclusivos de la consola, por su lado Nintendo ha demostrado en numerosas ocasiones incluso llegar a sobrevivir o tener éxito únicamente con sus juegos first party. Un hecho que hemos podido ver muy recientemente con Nintendo Switch, donde la mayoría de títulos más vendidos proceden de la propia Nintendo.

Microsoft por su lado siempre se ha mostrado mucho más discreto con esta estrategia, con una cooperación puntual aquí y a allá o como mucho explotando alguna franquicia como puede ser Gears of War o Halo. Lo cierto es que los juegos que mueve Microsoft como first party son bastante escasos y eso termina provocando una ausencia de juegos exclusivos en las consolas Xbox One.

Phil Spencer parece que quiere dar por fin un vuelco a esta tendencia y aumentar la inversión de la compañía en juegos first party para convertirlos en la fortaleza de Xbox One y no en su debilidad, tal cual comentaba en Bloomerg:

 

“Necesitamos crecer y estoy desando hacerlo. Nuestra capacidad para crear contenido tiene que ser una de nuestras fortalezas. No siempre hemos invertido al mismo nivel. Hemos pasado por altibajos en la inversión”

 

Microsoft ya ha fracasado en el pasado con la compra de RARE como first party, la cual apenas ha explotado sus franquicias o sus juegos clave y siendo una compañía que fue un éxito en la época de Nintendo 64, paso a ser una de las grandes olvidadas con su paso a esta compañía y a su consola Xbox 360. Otro de los grandes fracasos fue Lionhead, provocando el cierre del estudio, o la cancelación del esperado Scalebound, la cual fue una gran decepción para los fans de la consola.

Por otro lado, Microsoft realizó la compra de Mojang pasando a ser el propietario de Minecraft, al cual sigue sacando partido enormemente y ha abierto la posibilidad de juego cruzado entre todas las plataformas, excepto la de Sony (dado que la compañía japonesa no lo permite).

Si Microsoft cumple este punto, seguramente en un periodo de uno a dos años su panorama en cuanto a juegos exclusivos podría cambiar bastante y hay que tener en cuenta que la compañía de Redmond no solo depende de la familia de consolas Xbox, si no que también cuenta con PC como una segunda plataforma capaz de rentabilizar los costosos juegos AAA que se lancen al mercado.