Un usuario de Baidu consigue hacer funcionar un i3-8350K en una placa base Z170 con una BIOS modificada

La llegada de los procesadores Coffee Lake y los nuevos chipsets serie 300 supuso una amarga noticia para muchos usuarios de procesadores Intel con placas serie 100 y 200, a los cuales se les negó la posibilidad de poder actualizar su plataforma a los nuevos procesadores de octava generación, ya que Intel había dispuesto los pines de alimentación de forma ligeramente diferente y negando la compatibilidad mediante las nuevas BIOS.

Un empleado de ASUS confirmo hace unas semanas que esta falta de compatibilidad era únicamente cosa de Intel y que si se hubiera querido así, las placas serie 100 y 200 eran perfectamente viables para estos nuevos procesadores, ya que los cambios eran mínimos.

En los foros de Baidu parecen no haberse rendido ante esta posibilidad y algunos usuarios se han lanzado a hacer pruebas por si mismos con BIOS modificadas junto a placas base Z170 con el procesador i3 8350K. Uno de ellos ha logrado arrancar el procesador en BIOS y Windows 10 tal cual demuestran las imágenes a continuación:

 

 

Sin embargo, no todo son buenas noticias, ya que la falta de compatibilidad impide usar el puerto PCIe 3.0 x16 principal o los gráficos integrados. Para hacer esto posible, se ha usado una placa base MSI Z170A XPOWER GAMING TITANIUM, asegurando que las VRM eran las correctas para poder hacer funcionar este procesador.

Como se trata de un parche, apenas sirve para poco más que dar imagen y no se ha conseguido ejecutar ningún benchmark con el mismo, algo que hubiera sido muy interesante para comprobar rendimientos. Obviamente, el arranque de esta versión de cuatro núcleos tampoco significa nada, puesto que los procesadores interesantes realmente son los i5 y i7 de seis núcleos, puestos que estos si representan una mejora notable frente a las generaciones anteriores Skylake o Kaby Lake.